10.30.2009

Presentación de cuento absurdo a la luz de la luna este sábado en El Campello

















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Reseña de AUREA LOPEZ:

Reseña del libro CUENTO ABSURDO A LA LUZ DE LA LUNA de Harmonie Botella.

Esta obra está compuesta por historias cotidianas, que esconden otras historias terribles detrás de ellas, como la prostitución, las difíciles relaciones entre las generaciones, la inmigración y otras situaciones complicadas. Bajo la cotidianeidad están los lados más oscuros de la sociedad que nos describe Harmonie con una sensibilidad que nos parece estar leyendo poesía, porque hace que nuestros sentidos vibren al leer algunos fragmentos, como en los primeros párrafos de su historia titulada Noviembre, que bien podían constituir estrofas poéticas.

Y es que no debemos olvidar que la autora también es una reconocida poeta, por lo que sus historias rezuman poesía, y, como en los poemas, Harmonie concentra mucho significado con pocas palabras, pues sus textos, más que de otra cosa, están cargados de análisis social y filosófico. Son narraciones escritas desde una madurez que no admite más que la realidad de la vida, de las renuncias a las que nos vemos obligados, de las pérdidas sufridas, del desamor, de los males endémicos como la violencia y el maltrato, de la miseria y del dolor humano, en definitiva, pero, a pesar de todo, la alegría y la tristeza o la muerte y la vida –como en el caso del Tío Vicente- van de la mano; de modo que vislumbramos un tenue rayo de esperanza en su libro, como en Isabel, una mujer que no para de luchar por llevar una vida digna, a pesar de lo difícil que es salir de un sistema en el que los más desvalidos se encuentran con unos obstáculos que son la mayoría de las veces insuperables. María o los personajes de Escalones hacia abajo solo encuentran una salida soñando con un futuro mejor para sus hijos, pero para Noemie los sueños ni siquiera llegarán a realizarse.

Es difícil para muchos conseguir sobrevivir en una sociedad que no se siente responsable de las necesidades de otros seres más desfavorecidos, en la que la lucha por tener más que los demás, o aparentarlo, es el único objetivo en la vida de muchas personas, como El Presidente. Otros caracteres han inventado su propio mundo para escapar de la realidad, por lo que se van precipitando en un abismo de irrealidad y soledad, mientras las personas que les rodean viven ajenas al sufrimiento de esos personajes, tales como PARA o El empresario. Como contrapunto, el protagonista de Ojos pequeños que derrocha humanidad, solidaridad y generosidad.

La escritora hace una crítica y reflexión sobre la sociedad con naturalidad, sencillez, elegancia e incluso humor. Pero no por eso los relatos pierden fuerza. Sus historias nos conmueven y remueven nuestras conciencias, despertando sentimientos de compasión y solidaridad, no solo hacia los demás sino hacia nosotros mismos también: no podemos dejar de identificarnos con algunos de los personajes que presenta; es evidente que no es fácil vivir en la sociedad actual donde nuestros roles o nuestra identidad no están tan claramente definidos como lo estaban en tiempos pasados.

Harmonie Botella se expresa con sinceridad en estas narraciones, nos transmite sus preocupaciones por las que no para de combatir en todos los ámbitos de su vida. La lucha por unas relaciones más equitativas y justas es el motor que la impulsa a seguir, a pesar de que muchas veces sea en solitario y en circunstancias muy adversas y llenas de dificultades. En eso se parece a sus personajes, en que muchos luchan en soledad.

Su especial sensibilidad social viene de haber sufrido en primera persona la injusticia y la falta de consideración de ciertos estamentos o personas, pero Harmonie Botella no hace como que no existen los problemas, sino que se rebela con valentía contra los que pueden representar el abuso y la falta de escrúpulos con tal de obtener beneficios a costa de seres más débiles e indefensos, como en el caso de su historia titulada PROXE.

Su estilo claro es actual, como son los temas que trata, por lo que a todos nos atañen. Su lenguaje preciso y concreto nos involucra de forma eficiente en ese sentir que nos contagia y ante el que no podemos mirar para otro lado. No podemos mirar para otro lado cuando vemos las dificultades con las que se encuentran los jóvenes, o los problemas en otros continentes, mientras que para algunos todo se reduce a conseguir más bienes materiales de forma rápida a costa de quien sea o lo que sea, a un egocentrismo que prima el bienestar propio olvidándonos de valores como el esfuerzo y la consideración hacia los demás.

El título refleja con ironía el cuento absurdo que vivimos a diario, como si de una vida razonable se tratara. No tiene ningún sentido que la gente no pueda vivir en su país y tenga que emigrar dejando su tierra y seres queridos, para, además sufrir un trato discriminatorio; el mismo modo que es absurdo que muchas mujeres sean tratadas como esclavas sexuales cuando son seres humanos con igualdad de derechos. Nos presenta Harmonie otros ejemplos de cuánto de absurdo tiene esta aparente normalidad en la que vivimos que animo a descubrir a través de la lectura de esta obra, como un abanico de posibilidades de enfrentarse a la vida desde distintas perspectivas según las circunstancias de cada uno, presentando el lado más abyecto e irracional de las personas junto al más cuerdo y sublime del ser humano.


Áurea López





Presentación de Cuento absurdo a la luz de la luna.
, el 5 de Diciembre a las 18h30 en la Casa de Cultura de El Campello, el 18 de Diciembre en la Sede Universitaira de ALICANTE.



Prólogo de Cuento absurdo a la luz de la luna
Harmonie Botella vuelve a la carga con su último libro de relatos en su lucha por despertar la sociedad del letargo materialista en que nos despeñamos el siglo pasado, y en el que continuamos más o menos hundidos. Para la autora —a la que el apelativo novel le viene ya pequeño—, éste es su sexto libro. Uno de los más redondos y polifónicos; tanto en prosa como en temática.
Con Cuento absurdo a la luz de la luna, la autora crea un espacio narrativo de confesiones a media voz en el que —bien en primera persona, bien en tercera— la vida de los personajes discurre nítidamente a la luz del astro nocturno. Son cuentos que son vidas y vidas que parecen cuentos por su absurda realidad. Nuestra vida se ha vuelto lunática, deforme. Y así sus personajes son presa del fado, de su propio destino, construido sobre decisiones forzadas, en las que el libre albedrío es un lujo al que pocos pueden aspirar. A menudo, a través de la vida, nos volvemos autómatas. Nos alienamos al sistema y a la imagen lunática de nosotros mismos. Y la propuesta de la escritora es mostrarnos esta elección. Denunciar la sociedad y hacernos más conscientes de nuestra capacidad para elegir a pesar de los condicionamientos sociales.
El mosaico de personajes dibujado en este libro de 23

relatos es el retrato de la fauna humana que sobrevive en los vericuetos de nuestra sociedad. Personajes apedazados, reconstruidos, supervivientes o tótemes caídos en su propio vórtice. Muchos de ellos son carne trémula para el voraz fuego del sistema capitalista o para el destino inefable que se levanta ante ellos, convirtiéndolos en víctimas o verdugos. ¿Qué más da el papel? La mayoría de los personajes de Harmonie Botella son esclavos. Bailan la danza que les ha asignado el dedo invisible de quienes manejan la maquinaria capitalista, claveteada y no en pocos apuros en estos momentos.
Historias de personajes que parecen reales, y que —pondría la mano en el fuego— son resultado de un exquisito proceso de literaturización de la realidad: historias ficticias a partir de seres humanos de carne y hueso. La autora es una genial observadora y, como buena escritora, sabe destilar el licor de las historias individuales y ficticias para levantar sus cuentos y, de paso, zarandear nuestras conciencias.
Y mejor será que el lector lo sepa desde el principio, porque está ante un libro de denuncia social. Y es que Harmonie Botella es de esa raza de escritores que luchan por sus ideales. Su vida y su obra son un ejemplo de su naturaleza rebelde, y su arma es el verbo y la poesía, pero también la acción social. Botella es fundadora de la Asociación de Nuevos Escritores de El Campello (ANUESCA), que organiza un encuentro de escritores y poetas anualmente; y es además activista en la Asociación Española de Afectados por Cirugía Refractaria y de la ONG Lápices. Es una mujer efervescente y tenaz, que persiste en su compromiso con la sociedad que le ha tocado vivir y que no escatima esfuerzos ni en su vida ni en su obra para crear un mundo mejor.9
Y en cuanto a la poesía, a la música interna de nuestros sentimientos encarnada en palabras, y a la que Harmonie Botella ha dedicado gran parte de su obra, debo decir que el estilo de numerosos relatos aquí contenidos es un flujo poético refinado y envolvente. Por citar algunos: Noviembre, Ojos pequeños y Oedipio, cuentos en que deja de lado el estilo de crónica biográfica en primera persona de otros relatos, y regresa al bálsamo de la poesía. Exhiben estos monumentos de prosa poética un uso refinado del lenguaje, el gusto por la palabra y por la plasticidad de las imágenes y un dominio prodigioso del color y de sus matices. En Noviembre la nostalgia del amor huele al marrón marchito de las hojas caídas.
En otros de sus relatos adopta un estilo más periodístico y directo, y tiende a rematar sus relatos con reflexiones sobre las confesiones de sus personajes. Y es que Cuento absurdo a la luz de la luna es un gran confesionario donde exorcizar las angustias que provoca el sistema de vida actual. Un espacio narrativo donde la autora ataca algunos de los valores míticos de nuestra sociedad; como por ejemplo la idea del sueño americano: «los países modernos donde el hombre es un hombre si alcanza el éxito material». A estas ideas locas de progresismo, desarrollo, productividad y pragmatismo económico y emocional, contrapone la experiencia interior de nuestro espíritu. Un hombre es un hombre si alcanza y nutre su propio espíritu. Para Harmonie Botella «la humanidad tiene un alma», pero en el estado actual en que se encuentra el alma de la humanidad, harapienta y arrastrada por el traje económico impuesto desde arriba, no hay mucho espacio para el ser humano.
Así que estos retratos son descarnados y directos. Son 10
una bofetada en la cara lector para despertarnos del sueño de la Mátrix. Somos seres humanos, y no máquinas ni animales salvajes. Tenemos deberes con nosotros mismos y con los otros. Y los relatos de Harmonie Botella son una oportunidad de adentrarnos en las desigualdades y la inmundicia de nuestra sociedad y tomar partido. Literatura comprometida, vaya. Compromiso, vigor y fuerza en su escritura poética y cruda, es lo que encontrará quien quiera adentrarse en este salón de los espejos. Y quizá, y sólo si somos sinceros, pueda uno descubrir el reflejo sombrío de alguna parte propia, íntima, en alguno de estos personajes lunáticos.
Orland Verdú
Barcelona, 22 de junio de 2009

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Reseña de Maria Crisitna Azcona ( Presidenta IFLAC Argentina)


Los cuentos en este libro están “escritos” por sus personajes ya que la autora en general utiliza la primera persona.

Cuando leí por primera vez, en la adolescencia, “La Mujer Rota” de Simone de Beauvoir, sentí una descarga eléctrica que me paralizó al instante. Fue la primera persona atada al relato de un infierno interior, que nace de una vida por demás desgraciada y a la vez de un interior o de un pasado aún más difícil.

La naturaleza humana oscila entre esos dos mundos en forma continua, como los personajes de estos cuentos.

Por otra parte, la autora recrea una realidad tan verídica que hasta nos hace sentir como colgados de una estrella, fuera de esa cruda normalidad que devela en su libro. Una realidad a la que tal vez seamos ciegos y que ella nos ayuda a descubrir. Parafraseando a Calderón de la Barca, tal vez nuestra realidad sea sueño y este libro sea la realidad. Por ejemplo si se trata de un profesional, su discurso es el que le corresponde, por su jerga profesional, sin dejar de ser comprensible al ojo común. Esto le otorga un detalle personalísimo que la autora tiene en cuenta a lo largo del libro en forma destacada. Tal es la descarnada realidad que los rodea, la vivencia creíble de sus desventuras y esa primera persona con que la autora nos desvela hasta el final, apoderándose de nuestra conciencia y de nuestra ansiedad.

Pasamos, junto con ella, por varios cambios de vestuario, de personalidad, de sangre, de huesos y de espíritu. Esa es la profundidad con la que accede a despojarnos de toda chance de huida del encantamiento que hipnotiza nuestra mirada, enlazando nuestros dedos a la hoja a cada paso, para ver como continúa la historia.

Por supuesto que estos cuentos no tienen nada de absurdos sino que son extremadamente ciertos. Tanto que asusta un poco reconocerlo. Todos somos un poco estos personajes.

Particularmente me gustó el cuento de la estudiante que de noche ejercía la prostitución.

¿No somos acaso todas las mujeres un poco así? ¿Enfrascadas de día en los quehaceres profesionales y de noche recrudeciendo nuestra corporeidad, hasta el límite de la anorexia nerviosa, buscando ser deseables para nuestras parejas o para nuestros cónyuges? ¿No somos un poco todas así, tan creídas de tener todas las vacas atadas a nuestro carro de amazonas hasta que llega un hombre y se adueña de todo nuestro brío? Creo que el cuento va mucho más allá de una historia de muerte y que encierra un mensaje a la mujer y a sus objetivos de vida, en el que ser ella misma no está presente casi nunca, desvariando entre su éxito profesional y su proverbial característica de buscar la dominación masculina, presa de una proverbial ambigüedad desde tiempos de Eva.

En cuanto al estilo que esgrime la autora en este libro, podríamos decir que pareciera realista y en verdad considero que es impresionista, ya que recrea la realidad apoyándose fundamentalmente en la resonancia afectiva y moral del personaje ante el exterior vivido como amenazante, también desde este doble balcón que es moral y también psicológico y afectivo.

La dicción que utiliza es sumamente sencilla y fácil de seguir, con lo que logra acercarse a una segura y cierta popularidad en el lector abundoso. Los temas interesan porque son tomados de la vida diaria, de la persona común. El libro es un fresco social donde se mezcla realidad y condena moral, cual un Guernica crudo y a la vez moralista.

Harmonie construye un edificio de situaciones muy diversas, en las que nos incluye poco a poco, haciéndonos sentir partícipes, con sutileza, ironía y ternura simultáneamente. Terminamos siendo personajes dentro del libro, tratando de salir de la desarmonía y la angustia fundamental que nos asola junto a los habitantes de sus páginas, solos y desprotegidos como cáscaras de nuez en las aguas turbulentas de la vida.

Logra hacer que riamos, lloremos y pensemos como ellos. Nos pasea entre sus sábanas, entre sus amores, entre sus enfermedades y entre sus enajenaciones, como si fuéramos parte de sus almas y sombras en sus crepúsculos afectivos.

Por decirlo así, nos hace suyos.

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Reseña de Joseph MC Gregor

CUENTO ABSURDO A LA LUZ DE LA LUNA
HARMONIE BOTELLA CHAVES
Mandala & LápizCero
Año de edición: 2009
Con los auspicios de CiÑe (Círculo Independiente Ñ de escritores)
ISBN: 9788493693596
80 Páginas

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Una de los aspectos que considero más interesantes de "Cuento absurdo a la luz de la luna" - libro de relatos cortos firmado por Harmonie Botella Chaves - es que nos encontramos con una reunión de cuentos con "argumento", es decir que ésta no obedece a un criterio arbitrario o gratuito por parte de su autora sino que cada uno de los textos incluidos están unidos por un mismo tronco común- una reflexión sobre los problemas sociales y humanos de la sociedad actual - funcionando además como piezas de un puzzle que sólo terminamos de encajar y construir por completo cuando leemos el último relato que da nombre a la recopilación.

A lo largo del libro desfilan una serie de retratos bastante reconocibles de la sociedad actual que van desde mujeres que se ven obligada a prostituirse o a llevar una doble vida debido a tristes circunstancias personales hasta el brooker sin escrúpulos, pasando por mujeres que son sometidas a malos tratos por parte de sus maridos o explotadas por sus chulos, intolerantes racistas, emigrantes, víctimas de la inoperancia de nuestra Seguridad Social o nuevos Adonis y mujeres 10 obsesionados por el culto al cuerpo. También hay lugar para las difíciles relaciones entre padres e hijos y algún apunte sobre relaciones sentimentales.

Excepto "María", que es un cuento bastante extenso, el resto de relatos son muy cortos. Algunos sólo ocupan un par de páginas, demostrando que Harmonie es capaz de contar lo que quiere contar sin aburrir al lector con interminables párrafos o aburridas descripciones. Son textos ágiles y eficaces tanto en cuánto son reflejo de las preocupaciones o de la visión personal que la autora tiene de la realidad más cercana, la de todos los días, de la que somos testigos o protagonistas en mayor o menor medida cada uno de nosotros.

En ese sentido, Harmonie es contundente y expresa con firmeza sus convicciones. Otra cosa es que compartamos o no su visión de las cosas; este es otro tema, pero lo que es innegable que demuestra una especial pericia y muchos de sus relatos son como un mazazo fuerte en las entendederas del alma, como un puñado de realidad arrojado sobre nuestros ojos ciegos que se niegan con frecuencia a mirar lo que realmente está sucediendo a nuestro alrededor. En mi caso, (y es algo que tiene que ver con mi gusto personal) prefiero los relatos cuyo mensaje no aparezca tan evidente o en los que no queden tan "al desnudo" las opiniones personales del autor en cuestión. Por eso, de este libro me quedo más con los textos más narrativos (Ojos pequeños, Isabel, El tío Vicente, Escalones hacia abajo, Proxe por citar algún ejemplo) que con aquellos en los que la autora aporta además su opinión sobre el personaje retratado (El empresario, Adonis, El editor, otros tres ejemplos de lo que digo).


Aunque algún lector pueda pensar que Harmonie refleja una visión demasiado pesimista de las cosas lo cierto es que para ella hay también lugar para la esperanza.En el último cuento - no exento de un entrañable surrealismo - Harmonie se permite soñar una solución utópica (o no?) en el que todos podamos construir un mundo mejor, aportando soluciones o sugerencias nada descabelladas, cerrando de este modo con un final esperanzador esta reunión de relatos breves con "argumento".

(C) Joseph B Macgregor

Mensaje de Juan de la Cruz:
Hola, soy Juan de la Cruz Corbalán, amigo de su hija Sara. Sabía por
algún comentario de su pequeña, que le gustaba escribir, pero no
imaginaba cuán inmersa estaba en el mundo de la literatura. Me he
enterado hoy que publica su último libro "Cuento absurdo a la Luz de la
Luna", y la inquietud por saber un poco de usted me ha llevado hasta su
propio blog. He de decirle que comparto su forma de ver la vida, que
leeré su libro, y que por supuesto le deseo mucha suerte con él.
Enhorabuena. Juan.
Respuesta de Harmonie:
Muchas gracias por su amable mensaje y espero que le guste el libro:
Harmonie

(

1 comentario:

lageslos dijo...

Cámbiale el color a la letra, o nos dejaremos la vista en el intento.